A día de hoy nos encontramos en una sociedad en preocupación constante por su salud, tratamos de comer los alimentos más saludables, de hacer el mejor ejercicio físico, de beber agua de mineralización débil, de usar cremas naturales, etc. Sin embargo, la pasta de dientes es un producto de higiene bucal que usamos entre dos y tres veces al día y al que no le damos tanta importancia. ¿Te estás planteando qué pasta de dientes sería mejor para tu rutina? En el siguiente artículo de Ganiveteria Roca te hablamos de las pastas de dientes naturales sin tóxicos ni sulfatos y por qué elegirlas.
Por qué elegir pastas de dientes naturales
La mucosa de la boca tiene una gran capacidad de absorción. A diferencia de la piel, que actúa como una barrera formada por varias capas, los tejidos de las encías y del interior de la boca permiten que determinadas sustancias se absorban con facilidad, sin necesidad de pasar primero por el sistema digestivo.
Por eso, los ingredientes de una pasta de dientes no actúan únicamente sobre la superficie dental. Durante el cepillado, algunas sustancias pueden entrar en contacto con el organismo a través de la mucosa. Si este hábito se repite dos veces al día durante años, la exposición acaba siendo continuada y acumulativa.
Y no todas las pastas de dientes tienen la misma composición. Además de los ingredientes activos destinados a proteger los dientes y las encías, muchas fórmulas convencionales incorporan químicos, sulfatos, agentes espumantes, colorantes o aromas cuya función es mejorar la textura, el aspecto, el sabor o la conservación del producto.
Por el contrario, las pastas dentales naturales o con certificación ecológica suelen apostar por fórmulas más sencillas y por ingredientes de origen vegetal, como extractos de plantas, aceites esenciales, arcillas, bicarbonato, sílice o xilitol, dependiendo de cada producto. Y el resultado es un dentífrico que protege igual de bien, sin comprometer el microbioma bucal, la salud de las encías ni el sistema hormonal.
Así, por ejemplo, las pastas de dientes originales de Dr. Sheffield’s son naturales, respetuosas con el medio ambiente y con la salud de nuestros dientes. Son dentífricos con ingredientes naturales, derivados naturalmente con un procesado mínimo, sin fluoruro, sin conservantes, sin edulcorantes, sin aromatizadores, sin colorantes, no testado con animales, sin ingredientes modificados genéticamente y libres de SLS.
Qué ingredientes puede contener una pasta de dientes natural
Las pastas de dientes naturales suelen recurrir a ingredientes de origen vegetal y mineral para limpiar los dientes, cuidar las encías y aportar una sensación de frescor. Dependiendo de la fórmula, es habitual encontrar los siguientes componentes con propiedades demostradas para la salud bucal:
- Compuestos antiinflamatorios: calman encías inflamadas o sensibles. Ejemplos son la caléndula, el aloe vera o la manzanilla.
- Compuestos antimicrobianos naturales: tienen propiedades antifúngicas y antibacterianas sin alterar el microbioma bucal. Ejemplos son el tomillo, el árbol del té, el clavo, el orégano, etc.
- Agentes espumantes suaves: emplean tensioactivos vegetales suaves que no provocan irritaciones en la mucosa.
- Compuestos remineralizantes: limpian sin abrasión excesiva, como por ejemplo la arcilla blanca, hidroxiapatita (mineral idéntico al esmalte dental) o el carbonato cálcico.
- Saborizantes naturales: anís, mentol natural, hinojo, con un sabor agradable y fresco y sin compuestos sintéticos. Por ejemplo, la pasta de dientes Dr. Sheffield’s Peppermint menta contiene mentol natural, para sensación de mayor frescor en la boca.
Qué compuestos conviene revisar en una pasta de dientes convencional
Estos son los componentes que más dudas generan en las pastas de dientes convencionales:
- Flúor (INCI: Sodium Fluoride, Stannous Fluoride…): en dosis bajas y controladas tiene un efecto protector demostrado sobre el esmalte. El debate está en la concentración de las pastas convencionales, más alta que la de los dentífricos naturales, y en el riesgo de tragarlo de forma acumulada, sobre todo en niños. El exceso puede causar fluorosis dental, que se ve como manchas blanquecinas en el esmalte, e incluso otros efectos con una exposición prolongada. Las pastas naturales que llevan flúor lo hacen en porcentajes más bajos y controlados. Otras muchas optan por alternativas con un efecto remineralizante similar, como la hidroxiapatita o los extractos de plantas.
- Laurilsulfato sódico o SLS (INCI: Sodium Lauryl Sulfate): es el espumante más habitual. La espuma de los sulfatos no limpia mejor, solo da la sensación a la que estamos acostumbrados. En bocas sensibles puede irritar la mucosa, y varios estudios lo asocian a más brotes de aftas en personas propensas.
- Parabenos (INCI: Methylparaben, Propylparaben…): son conservantes que también aparecen en la cosmética convencional. Su efecto es que imitan el estrógeno del cuerpo y, en determinadas condiciones, interfieren en el equilibrio hormonal.
- Triclosán (INCI: Triclosan): es un antibacteriano que se usó durante años en dentífricos. Se estudia como posible disruptor endocrino, por su efecto sobre la hormona tiroidea, y contamina los ecosistemas acuáticos. La UE lo ha prohibido en cosméticos, pasta de dientes incluida. Aún así, revisa el INCI de productos antiguos o comprados fuera de Europa.
- Colorantes sintéticos (INCI: CI seguido de un número): solo cumplen una función estética y no aportan nada a la salud bucal. Algunos pueden provocar reacciones alérgicas en personas sensibles.
- PEG y derivados (INCI: PEG-8, PEG-32…): dan textura y una sensación de suavidad. No son imprescindibles, y quien busca fórmulas más limpias suele evitarlos.
- Aromas sintéticos (INCI: Aroma o Flavor): son los responsables de ese sabor a menta intenso, casi idéntico en todas las marcas. Bajo una sola palabra del INCI pueden esconder mezclas de muchos compuestos químicos.
- Sorbitol (INCI: Sorbitol): es un edulcorante que proporciona un sabor dulce al dentífrico. En las cantidades de una pasta de dientes no es especialmente peligroso, pero puede causar molestias digestivas.

Elegir una pasta de dientes natural no es solo una cuestión de tendencia, sino de revisar un producto que usamos a diario durante toda la vida. Fijarse en el INCI y evitar ingredientes como el triclosán, los parabenos, el SLS o los colorantes sintéticos, y optar por fórmulas con ingredientes vegetales y minerales como la hidroxiapatita, el aloe vera o los aceites esenciales, permite cuidar los dientes y las encías sin renunciar a una limpieza eficaz. Un pequeño cambio de rutina que, con el tiempo, marca una diferencia real en tu salud bucal.
Preguntas frecuentes sobre la pasta de dientes natural
¿Las pastas de dientes naturales limpian igual de bien que las convencionales?
Sí, siempre que se acompañen de una correcta higiene bucodental. La eficacia del cepillado depende en gran medida de factores como la técnica, el tiempo dedicado y el tipo de cepillo utilizado. Las pastas de dientes naturales pueden proporcionar una limpieza eficaz y, además, suelen apostar por fórmulas con ingredientes de origen natural y menos aditivos.
¿Los niños pueden utilizar pasta de dientes natural?
Sí, aunque es importante elegir una pasta adaptada específicamente a su edad. Las fórmulas infantiles suelen tener en cuenta que los niños pueden ingerir accidentalmente una pequeña cantidad de producto durante el cepillado. Por ello, conviene revisar siempre su composición y seguir las recomendaciones de uso indicadas para cada edad.
¿Las pastas de dientes naturales son más caras?
Por lo general, su precio puede ser algo superior al de una pasta convencional, especialmente cuando incorporan ingredientes ecológicos o fórmulas certificadas.
¿La pasta de dientes natural es adecuada para encías sensibles?
Por lo general, sí. De hecho, los aromas artificiales y el SLS son irritantes de las encías y cuando se eliminan las personas notan una mejora.








































